Sí, hace 800 años, era el año 1206, cuando Santo Domingo de Caleruega “asoció a su Santa Predicación a las mujeres convertidas a la fe católica, reunidas en monasterios y consagradas solamente a Dios”. Y en estas Casas de Oración, en ese momento el primer monasterio “Prulla”, en nuestra ciudad hemos dado a conocer este evento la semana pasada en “Nuestro Patrimonio” del Diario “el Correo” allí descansaba y se explayaba su corazón de Apóstol, era el “centro estable” de la Santa Predicación Itinerante e Incipiente.

Santo Domingo de Guzmán es Predicador de la Gracia, nuestra Predicación, la Predicación de la Orden de Predicadores, es Predicación de la Gracia y de la Misericordia y la Compasión, es Predicación del Amor de Dios como Padre entrañable que en cada momento a todos acoge por muy rotos que lleguemos y Predicación hecha desde la Verdad, desde la verdad doctrinal siempre en comunión total con la Iglesia y desde la verdad de la vida, nuestro lema es VERITAS.

A lo largo de este AÑO JUBILAR se irán escalonando muchas Celebraciones: Encuentros de Oración, Ciclos de Conferencias, Acogida de Peregrinaciones. Todo lo iremos anunciando puntualmente desde distintos medios de comunicación y, por supuesto, siempre en esta página Web. Y desde ella también iremos dando a conocer distintos aspectos de nuestra vida contemplativa dominicana, de nuestro convento de Santa Cruz de Vitoria. Dar a conocer es inherente también a nuestra predicación “contemplari et contemplata alliis tradere” (contemplar y dar a los demás lo contemplado) brota de la oración de la intensa relación con Dios y se cuece al rescoldo de la Palabra.

La Santa Sede, a instancias del P. Maestro General de la Orden, fray Carlos Azpíroz, ha concedido la Indulgencia Jubilar.